jueves, 7 de noviembre de 2013

La Europa que quiere Ciudadanos Libres Unidos


  




LA EUROPA QUE QUIERE CILUS

“Nos sentimos muy españoles, pero queremos otra España”. “Nos sentimos muy demócratas, pero queremos otra Democracia”. Lo mismo que decimos de España o de la democracia, podemos afirmar de Europa:  “Nos sentimos muy europeos, pero QUEREMOS OTRA EUROPA”.

Somos europeos por convicción pero también por necesidad. Por convicción, porque la Unión Europea ha logrado acabar con la eterna rivalidad entre Francia y Alemania y porque nos ha hecho ver a nuestros respectivos vecinos, en nuestro caso a los franceses y a los portugueses, como unos ciudadanos más, no como unos enemigos. La Unión Europea ha reforzado nuestra democracia y es una garantía de la misma. Europeos por necesidad, porque los países europeos por separado, no podremos hacer frente a la globalización.

Queremos la Europa de los ciudadanos, y no sólo la Europa de las mercancías y de los políticos.

Una Europa que no permanezca impasible viendo cómo se desmorona nuestro estado del bienestar y cómo aumentan las cifras de paro, sobre todo en algunos países de la Unión.

Una Europa que controle no sólo los atentados contra la libertad de mercado, sino, sobre todo, los atentados contra la democracia, contra los Derechos Humanos, Civiles y Ciudadanos.

Una Europa que participe más activamente en la regulación necesaria frente a los efectos no deseados de la globalización, más independiente frente a los grandes grupos de presión multinacionales y económicos.

QUEREMOS UNOS ESTADOS UNIDOS DE EUROPA


Responsabilizamos a las instituciones de la Unión Europea de que:

  1. Se han preocupado de crear un gran mercado pero no una verdadera Unión Social Política y Económica entre todos los ciudadanos.
  2. No han sabido controlar la deriva económica y financiera hacia la que se estaban dirigiendo algunos países de la Unión.
  3.  No han sido capaces de darse cuenta de que la unión monetaria, sin una unión económica y fiscal, podría originar muchos problemas, como así ha sido.
  4. A pesar de estar en peligro el estado social europeo, no se estén tomando con urgencia las medidas necesarias.
  5. Su política comercial está favoreciendo a las grandes empresas internacionales –muchas de ellas europeas-, mientras está perjudicando a las pequeñas y medianas empresas y a los trabajadores europeos. Se están desmantelando las fábricas de Europa para fabricar a precios abusivos en los países emergentes, practicando la injusticia social y ecológica.
  6. Está exigiendo austeridad a los países miembros cuando la Comisión y el Parlamento Europeo están despilfarrando el dinero de los ciudadanos:
¿Son necesarias realmente las embajadas de la Unión Europea, mientras cada país y a veces cada una sus regiones mantienen las suyas propias?
¿Son necesarios tantos intérpretes y traductores?
¿Para qué sirven las oficinas del Parlamento Europeo y de la Comisión en las grandes ciudades de los países miembros cuando casi todo esto se puede hacer de una manera centralizada para todos ellos?
  1. Haya fronteras para las llamadas de teléfono dentro de la Unión y también para el precio de la prensa.

LA EUROPA QUE PROPONEMOS:

  1. Elección directa del Presidente de la Unión Europea, que deberá celebrarse el mismo día en todos los países de la Unión.
  2. Elección directa de la mitad de los eurodiputados en un solo colegio electoral que abarque toda la Unión Europea, en listas no bloqueadas, correspondiendo la otra mitad al resto de los países miembros.
  3. Creación de una auténtica Unión de Estados Europeos para todos aquellos estados miembros que así lo deseen y busquen una mayor integración. Aquellos estados que deseen seguir con la situación actual, constituirían un segundo grupo, pero ya no podrían frenar ni impedir que otros avanzaran hacia una mayor unión.
  4. Más Europa y menos nacionalismos tanto de los Estados como de sus regiones.
  5. Que las múltiples embajadas de los países miembros de la Unión Europea sean sustituidas por una única representación que sustituya a las mismas, que deberían quedar relegadas a delegaciones comerciales.
  6. Reducción del presupuesto de la UE destinado a traductores e intérpretes. Potenciación del uso de un idioma común en las instituciones comunitarias.
  7. Lucha contra la corrupción en la selección de los funcionarios, sobre todo de los altos cargos dentro de las Instituciones.
  8. Unas políticas comunes de toda la unión Europea para aquellos campos en los que las políticas nacionales de los Estados miembros se hayan mostrado ineficaces o insuficientes.
  9. Cuando sea necesario realizar un referéndum sobre cuestiones europeas, pedimos uno único a nivel de toda la Unión Europea, y no por separado en cada uno de los Estados miembros.
  10. Que la Unión Europea desempeñe un papel más activo y contribuya a una efectiva regulación mundial de la economía y de las finanzas. La falta de esta regulación está dejando a Europa con las manos atadas frente a los grandes poderes financieros multinacionales y los paraísos fiscales.
  11. Supresión de las oficinas del Parlamento Europeo y de la Comisión en los países miembros, centralizando sus servicios.
12.  Elaboración de mecanismos de defensa ante la ciberdelincuencia  y las intrusiones en los ordenadores privados.
13.  Revisión profunda de la política agrícola común y de la política de la pesca.
14.  Una Europa que se preocupe de forma más activa de los grandes problemas que afectan a los ciudadanos europeos, como por ejemplo la creación de empleo y la auténtica libre circulación de personas .
15.  Pedimos una unión no solo monetaria, sino también económica y fiscal.
16.  Legislación unificada en toda la Unión Europea en materia de energía y medio ambiente.
17.  Armonización de las políticas sanitarias y de investigación.






lunes, 9 de septiembre de 2013

Madrid 2020 ha dejado a la vista de todo el mundo que es urgente una renovación de la política


El fracaso de la tercera candidatura olímpica de Madrid es una muestra más de lo mal que se gestiona España. No por mucho insistir mejora la percepción en el exterior de cómo se gobierna en España. 

Los responsables de Madrid 2020 no sólo apostaron por una candidatura de bajo coste en la absurda creencia de que el Comité Olímpico Internacional valoraría ante todo que no se iba a gastar dinero en los Juegos Olímpicos por razones de la crisis económica, que no afecta a todos los países del mundo y no es tan profunda en todos los países con crisis económica como en España, sino además parece haber confiado en que tendrían en cuenta las dos candidaturas anteriores y las obras ya iniciadas y/o terminadas para una futura sede olímpica. Craso error.

No sólo ganó la propuesta más vanguardista de Tokio (sólo hay que comparar el estadio olímpico proyectado con el plan de reciclaje del abandonado estadio de La Peineta de Madrid), sino también la desventaja de Madrid frente a ciudades junto al mar, sólo superable con instalaciones acuáticas deslumbrantes, algo que en Madrid es problemático al disponer sólo de un río de escaso caudal. Además, el haber propuesto tres subsedes en la costa supone una dispersión de la actividad olímpica que no se daría en Estambul ni se dará en Tokio, donde todas las instalaciones olímpicas se situarán en un radio estrecho alrededor de la bahía de la ciudad. Por lo tanto, la propuesta de Madrid tendría que haber sido un proyecto urbanístico y de infraestructuras acuáticas de mucha inversión, algo que por ahora España no es capaz de financiar.

En algunos medios se habla ahora de la injusticia del COI. Pero la injusticia es que Madrid tenga la alcaldesa que tiene y el Comité Olímpico español un presidente como el que tiene. Una candidatura de bajo coste para hacer creer a la gente que no costaría nada no es lo que espera el COI de las ciudades candidatas. 

Puede parecer injusto que ni a la tercera Madrid logró ganar, pero como dice el proverbio: Dime de qué presumes y te diré de lo que careces.

Un problema es que en España la formación profesional deja bastante que desear, una carencia que también afecta a las universidades, muchas veces meros centros de "dictar" contenidos académicos de poca relación con la realidad. Y allí donde se forman buenos profesionales, al final sólo se exportan profesionales bien preparados a otros países al no ofrecer España posibilidades de encontrar trabajo remunerado adecuadamente. Por otro lado sólo parecen llegar a los más altos puestos los menos preparados, los más corruptos, los más enchufados. Ya lo pudimos comprobar en la rueda de prensa del viernes en Buenos Aires, con bochornosas intervenciones e incoherencias de la alcaldesa de Madrid y el presidente del Comité Olímpico Español, ninguno de los dos con conocimientos básicos de inglés ni siquiera para entender lo que se preguntaba. Y lo peor de todo fue la intervención de los citados personajes en la presentación oficial, que -como ya comentó S.A.R. la Infanta Doña Pilar- es puro teatro, porque todo el pescado ya estaba vendido, una presentación que no pudo salvar ni siquiera S.A.R. el Príncipe Don Felipe. 

En Ciudadanos Libres Unidos (CILUS) tenemos claro que el funcionamiento tradicional del sistema de partidos es obsoleto. No sólo hace falta un régimen interno de elecciones primarias y limitación de mandatos, sino también los mismos afiliados tienen que tener claro a quien elegir para ser candidatos. Los partidos tienen que preparar a sus bases y a sus dirigentes para que sean capaces de asumir cargos y elegir a sus candidatos y dirigentes siguiendo criterios de suficiente nivel cultural y profesional para una futura gestión de las instituciones en caso de ser elegidos. 

Madrid 2020 ha dejado a la vista de todo el mundo que es urgente una renovación de la política y que se deje paso a personas que no vean la política como prebenda vitalicia, sino como servicio a la comunidad y como reto para que España pueda estar a la altura de otros países. Crear crisis artificiales con otros países por disputas trasnochadas nacidas hace varios siglos o plantear independencias de regiones sin base histórica alguna no es el camino más adecuado para ganarse la estima y admiración de otros países. Sólo son una muestra más de falta de visión y de grandeza.

Pedro Schwenzer 
Secretario de Comunicación de 
Ciudadanos Libres Unidos (Cilus)

miércoles, 16 de enero de 2013

Carta abierta al Rey: Un Grande de España que divide a España


NOTA DE PRENSA


Un Grande de España que divide a España:

El Conde de Godó, una deshonra para los españoles. El separatismo catalán sin las subvenciones a la prensa y a los medios de comunicación, sobre todo a La Vanguardia, se habría desmoronado por sí mismo.

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Carta abierta a Su Majestad Don Juan Carlos I, Rey de España

Señor:

La concesión de títulos nobiliarios es, hoy en día, un acto muy distinto a lo que era en tiempos pasados y debería quedar reservado a personalidades que realmente hayan hecho algo importante a favor de España.

Vuestra Majestad otorgó en julio de dos mil ocho la distinción de Grande de España al Conde de Godó, propietario del Grupo Godó Comunicación que edita La Vanguardia, es decir:

-        A una persona que está defendiendo abiertamente la separación de Cataluña.

-        A una persona que está recibiendo subvenciones oficiales de millones de euros, es decir, millones de euros de todos los españoles, y dinero privado de entidades como La Caixa, para defender el nacionalismo separatista.

Que la distinción de Grande de España haya sido otorgada a un hombre que ha puesto sus medios de comunicación al servicio del nacionalismo separatista no sólo no hace honor al título, sino es un acto de cinismo y menosprecio de lo que debe significar la Grandeza de España.

Si Vuestra Majestad no retira inmediatamente este título máximo de la nobleza española que tan gratuitamente concedisteis al Conde de Godó, Os haréis cómplice de toda la propaganda antiespañola que este señor está difundiendo.

Ciudadanos Libres Unidos

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